jueves, 7 de febrero de 2008

Contrato a la desesperada

La desesperación es muy mala consejera, dicen las lenguas populares (no las del PP, esas transmiten otra cosa no sabiduría, sino las de verdad) Les da igual los dramas que existan detrás de una inmigracion forzosa. Se atreven a establecer un "contrato" (ilegal por otra parte) en el que una de las partes se compromete, nada más y nada menos, que a respetar el ordenamiento jurídico de nuestro país, las costumbres (no sé a cuales se refieren, a las costumbres de la iglesia? esa iglesia que todos ya sabemos como trata a los inmigrantes "infieles"), aprender la lengua y pagar los impuestos. Viendo las cláusulas de este contrato cada vez me quedo más perplejo.

Respetar las leyes; ¿es que acaso a los que llegan a nuestro país hay que recordarles que tienen que respetar las leyes españolas? en este caso habría que proponer que cada persona con nacionalidad distinta de nuestro país que pisase territorio nacional se le pondría una declaración jurada por delante para que asumiese el cumplimiento de nuestra normas (esto me suena un poco rancio, como de otra época).

Las costumbres: ¿de qué costumbres están hablando? ¿de las mías o de las suyas? o las de aquellos que creen que sólo existe una forma correcta de hacer las cosas en sociedad que hay que "ser rectos y cabales" y "acordes con sus leyes de la moral". Ah, ya sé, se refieren a que hay que ir los domingos a misa y fiestas de guardar y esas cosas, ¿no? Como diría un personaje de la serie "un poquito de por favor".

Aprender la lengua: ¿De verdad alguien en su sano juicio cree que cuando una persona de otro país viene a España va a seguir intentando que TODOS los ciudadanos que le rodeen hablen su lengua? Creo que esto es un proceso natural, no es necesario firmar un contrato con esto. Lo que sí me parece interesante es ayudar y fomentar el aprendizaje del castellano entre los inmigrantes. Eso si es hacer propuestas en positivo.

Pagar los impuestos: Esto es más de lo mismo ya que los impuestos creo que en España se pagan, no por la buena fé de los contribuyentes, sino por leyes, con lo que me da la impresión que este punto es pura hipocresía y propaganda. No obstante reto al Sr. Pizarro (el malo) a que muestre los datos del impacto del posible fraude de los inmigrantes y los compare con los ingresos probables escamoteados de algunos directivos de empresas y gente adinerada. Creo que el resultado puede ser esclarecedor. Ven la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio.
Esta es la propuesta que tiene el partido popular para solucionar el drama humano de la inmigración en España. Sin que sirva de precedente, estoy de acuerdo con una expresión de un dirigente popular, Federico Trillo, es esa de "manda, hue***!!"

En definitiva, desvarían, el Sr. Rajoy busca los votos de una manera irracional y sin importarle a quien hace daño. De cada dos propuestas de hacen, tres son una auténtica locura.